sábado, 15 de diciembre de 2012

Troya (2004) la recreación de la Ilíada por Hollywood

Troy (USA; 2004)
-Autor: José Luis Urraca Casal*-

En 2004, el director Wolfgang Petersen dirigió un film de proporciones épicas a la medida de las grandes superproducciones de la época dorada de Hollywood, ‘Troya’, la adaptación al cine del poema épico de Homero, La Iliada, aunque también contiene algún hecho referido siglos más tarde por el autor romano Virgilio en la Eneida. Hoy en Historia y Cine recorremos algunas de las cuestiones que suscitaron la polémica sobre su rigurosidad en relación a los relatos adaptados en aras de poder apreciarlos al ver el film.
Brad Pitt con un casco y un escudo de siglos posteriores a los hechos.
Hollywood suele buscar un rendimiento económico a sus producciones, máxime cuando estas adquieren la magnitud de Troya, de ahí principalmente que guionistas y directores se esfuercen en narrar sus historias en la manera en que ellos consideran que llegarán mejor al espectador. En el caso de la Ilíada, se trata del poema más antiguo de la cultura occidental, y narra los acontecimientos sucedidos en los últimos días de la Guerra de Troya, cuando esta llevaba por su décimo año. Aunque otros relatos han recogido también los hechos, pocos han sido los fragmentos de los mismos que han sobrevivido al paso de los siglos. Escrito en el Siglo VIII a.C. los hechos referidos sin embargo se remontan al Siglo XII o XIII a.C.

Una de sus principales características, todavía costumbre en la época, era ligar el relato de los acontecimientos históricos a la intervención divina, de tal modo que las apariciones de los dioses del Olimpo en la Ilíada son continuas y explican comportamientos y características de héroes y personajes. Sin embargo, en el guión de David Benioff desparecen por completo las interferencias de los dioses en los asuntos de los hombres, buscando una presentación de los hechos más realista y humana, acorde con el público del Siglo XXI. Si bien son mencionados y los personajes son presentados como creyentes de los mismos, la única diosa que se ve es Tetis, diosa del mar y madre de Aquiles, quien de acuerdo a la mitología griega, trató de dotarle de inmortalidad sumergiéndolo en la laguna Estigia, pero quedó fuera un talón, resultando por tanto su único punto mortal. La supresión de los dioses en el film conduce a reestructurar la historia de la Ilíada en el guión para hilar los hechos y se pierde con ello algunas explicaciones para su mejor compresión.

Diane Kruger y Orlando Bloom como Paris y Helena.
Dado que las diversas versiones que se han sucedido a lo largo de la historia han alterado algunos de los hechos, y que en sí mismo, este relato histórico de la época no puede ser entendido sino como un relato mitológico, los realizadores de Troya parece que han encontrado la excusa perfecta para introducir sus propios cambios. Me pregunto que si se hiciesen cambios del mismo calibre con El Señor de los Anillos, relato completamente ficticio, cual sería la reacción de sus devotos lectores.

Hay varios hechos sobradamente conocidos, el desencadenante de la historia, es el rapto o seducción de la reina de Esparta, Helena, por parte del joven príncipe Paris, uno de los hijos del rey de Troya. La diosa Afrodita había prometido al príncipe troyano el amor de la reina espartana, la mujer más bella de su tiempo. Éste se la lleva a la ciudad que ocupaba un lugar privilegiado en la costa de la actual Turquía, en el estrecho de los Dardanelos. En respuesta, Menealo, esposo de Helena, y su hermano Agamenón lideran a los reyes de la Península Griega formando una coalición que hará desembarcar un gran ejército al otro lado del Egeo y que pondrá sitio a la ciudad de Troya. Y esto es posible, porque los reyes griegos juraron antes de que el padre de Helena, el rey de Esparta, decidiese concederla en matrimonio a uno de ellos, acatar la decisión y acudir siempre en ayuda del esposo si a ella algo le ocurriese.

Aquí ya encontramos una de las licencias del film, la guerra en cuestión duró 10 años, y los hechos que muestra el film a partir del desembarco unos 51 días, no sólo unos pocos, como da a entender.
Patroclo en realidad era el amante de Aquiles.

Los personajes de la Ilíada en el film

El film cuenta con un reparto con mucho tirón, a su trío principal, con Eric Bana como Héctor, Orlando Bloom como Paris y Brad Pitt como Aquiles, hay que añadirle a Diane Kruger como Helena, Sean Bean como Ulises, Brian Cox como Agamenón, Rose Byrne como Briseida, Garrett Hedlund como Patroclo, Peter O'Toole como Príamo, y Brendan Gleeson como Menelao. A pesar de su larga duración, el ejercicio de síntesis del film de una pieza muy compleja deja fuera de la pantalla a un buen número de protagonistas y sucesos de la Ilíada. Tal son los casos de Sinon, quien les convenció a los troyanos a aceptar el caballo dejado por sus enemigos, personajes femeninos como Criseida, Hécuba o Casandra.

Y el sino de estos se ve alterado en algunos casos, por ejemplo, en el caso de Patroclo (Garrett Hendlund) y Aquiles, la película les presenta, con un gran parecido físico, como primos, cuando en realidad eran amantes. Briseida tampoco pertenecía a la familia de Príamo, rey de Troya, como sucede en el film, era una mujer tomada por Aquiles durante la guerra y que le fue arrebatada posteriormente por el rey Agamenón, conllevando en respuesta que Aquiles se retirase de la guerra hasta la muerte de Patroclo.
Brian Cox caracterizado por el rey Agamenón en Troya (2004)

En lo referente al rey Agamenón, el guión lo presenta como el villano de la historia, maltratándole en exceso, aunque mantiene la tensión con el personaje de Aquiles. Agamenón no murió en Troya, en realidad lo hizo al regresar a casa a manos de su esposa, quien a su vez fuera asesinada por su hijo Orestes en venganza. El personaje de Adrómaca, la esposa de Héctor, respeta su carácter de esposa y madre devota frente a las crueldades de la guerra, pero no huyó con Eneas de la ciudad como muestra en su final el film, sino que fue obtenida por el hijo de Aquiles, Neoptólemo, como botín de guerra, el destino común que aguardaba en la época a las mujeres de los vencidos.

Tampoco Menealo encontró la muerte en Troya por obra de Héctor (tampoco fue el caso de Ajax), de hecho Menélao vivió para matar a Deífobo, que se había convertido en nuevo esposo de Helena tras la muerte de Paris y ésta se reunió de nuevo con él.
Eric Bana como Héctor, heredero del reino de Troya.

Héctor y Aquiles

La película se centra especialmente en el personaje de Aquiles, en su ira y en su afán de ganarse la eternidad para su nombre. El líder de los mirmidones ya estaba sin embargo muerto para cuando el gigantesco caballo fue introducido en Troya, y por tanto no pudo salir del mismo como hace en el film. En la tragedia clásica la muerte de los personajes es algo bastante normal. Brad Pitt, luce cabellos resplandecientemente rubios, como se nos dice en la Ilíada que estos eran, de color amarillento.

En la Ilíada, Héctor no quiere devolver el cadáver de Patroclo a Aquiles, e incluso amenaza con echárselo a los perros, mientras que Aquiles, tras matar a Héctor, inicialmente, en venganza, tampoco quiere devolverle el cadáver a los troyanos, pero finalmente se apiada de su padre Príamo y le concede un honroso funeral. Estos contrastes en la definición de los personajes son alterados en el film, donde Héctor se convierte en el tipo de bueno por antonomasia, que además desea la paz y cuya nobleza resulta conmovedora.
Las murallas de Troya recreadas gracias a la generación por ordenador.
Otros aspectos históricos

Los hechos relatados por Homero, durante siglos se consideraron parte de una leyenda, pero varias décadas de excavaciones han concluido que existió una gran ciudad. Cuestión diferente es cómo se desarrollaron los hechos. En cualquier caso, en la Edad del Bronce, que es donde sitúa los hechos la Ilíada, todavía no se habían inventado los trirremes, no lo harían hasta el Siglo VII a.C. o por ejemplo, el atuendo de los soldados no era el que vemos. Los griegos no ponían dos monedas sobre los ojos de los muertos, sino que para pagar a Hades por el balsero, metían una moneda en su boca. Así y todo, en el Siglo XII a.C. no se habían inventado todavía las monedas.

Los cascos como el de Aquiles pertenecen a una época posterior, en torno a los Siglo V y IV a.C, lo mismo que los grandes escudos redondos. En el momento que se desarrolla la Ilíada, los cascos eran pequeños y los escudos eran ligeros y hechos con cuero. Las espadas no pueden ser de hierro, porque todavia se utiliza el bronce.

El film tiene gazapos como esta sombrilla con varillas.
Las llamas, son oriundas de América del Sur, y en aquella época no existían en el Egeo ni en Europa, ni en Asia, y por tanto están demás en la escena en la que los troyanos huyen ante el desembarco de la flota, no deja de ser un gazapo, lo mismo que el paraguas con varillas que cubre a Paris y Helena a su entrada en Troya. Al estar rodada en Baja California, México, eso puede explicar la presencia de llamas entre el ganado reunido para el rodaje.

El nombre más correcto para referirse a los griegos en esa época –griegos eran todos incluidos los troyanos, aunque todavía no existiese ese término- sería el de los diversos reinos, jonios, aqueos… pero en ningún caso como nación griega.
Espectacular escena del desembarco de la flota en Troya.

Una superproducción colosal al estilo hollywoodiense

La recreación del caballo de Troya, de las murallas de la ciudad junto con el resto de esta monumental producción que no ha escatimado en detalles ha sido posible gracias a las imágenes y efectos visuales generados por ordenador obrando milagros espectaculares como la recreación de la llegada de las 1.186 naves de la flota griega, a partir de unos pocos barcos, que a pesar de notarse su origen digital abrieron camino dentro de ese cine espectáculo y de entretenimiento al que nos tiene acostumbrados Hollywood.

Lo mismo ocurre con el gigantesco caballo de madera que sirvió para que un grupo de soldados ocultos en él, abriesen las puertas de la ciudad desde dentro. El film contó con 2.000 extras y las escenas de grandes batallas como las luchas entre algunos de los personajes, gracias a una buena coreografía, deparan grandes momentos en el film, como es el caso del esperado enfrentamiento entre Héctor y Aquiles.

Brad Pitt luce musculatura en su papel de Aquiles en Troya (2004)
Troya’, anclado en la Antigüedad, permite a sus principales actores, tras muchas horas de gimnasio, lucir los músculos de su anatomía como si se tratase de héroes griegos. Es el caso del arrogante Aquiles al que da vida Brad Pitt o un Eric Bana que fue la gran sorpresa de la película gracias en buena parte a cómo está concebido su personaje. Como ocurre en otras producciones contemporáneas de entre las que posiblemente ‘Pearl Harbor’ sea el mejor ejemplo, las historias de amor cobran un papel excesivamente principal sobre el resto de los hechos y subraya el drama de los mismos.

A pesar de su duración su ritmo fluye con agilidad. James Horner, lo mismo que había hecho Hans Zimmer con el revival del cine de romanos que supuso ‘Gladiador’ seis años antes, puso la música a la banda sonora, caracterizada por su intensidad y epicicismo.

Autor: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia por la Universidad de Cantabria. Para www.HistoriayCine.com

No te pierdas ninguno de nuestros artículos haciéndote seguidor a través de facebook o twitter 

Tráiler de ‘Troya’ (2004):
:

3 comentarios:

  1. El libro es gratuito y sin derechos de autor. Podéis bajarlo gratis...

    ResponderEliminar
  2. el analisis es estupendo,y muestra claramente diferencias del libro al movie

    ResponderEliminar