lunes, 15 de octubre de 2012

El Fascismo en Color (2007), surgimiento, ascenso y caída del fascismo italiano

Italian Fascism in Color (USA, 2007)
-Autor: José Luis Urraca Casal*-

TVE emite sus dos partes hoy lunes a las 23:40 horas y mañana martes

'El Fascismo en color' es una producción documental estadounidense sobre el surgimiento, auge y caída del fascismo italiano y su principal líder, Benito Mussolini. Dividida en dos capítulos, 'La toma del poder' y 'Mussolini en el poder', narrado en su versión original por Bill Paterson, cuenta con abundantes imágenes de archivo en color y coloreadas, entrevistas, y recreaciones dramatizadas de algunos pasajes y protagonistas de la Historia.

En el mismo se hace un recorrido por la I Guerra Mundial y la repercusión que su final tuvo en el surgimiento del movimiento fascista en 1919, la lucha en las calles de pueblos y ciudades contra otros movimientos como socialistas, comunistas y anarquistas llevada a cabo por los camisas negras. La Marcha sobre Roma y la toma del poder, el asesinato de Matteoti, la implantación de la dictadura, su apaciguamiento de la Iglesia Católica mediante la firma del Pacto de Letrán con el Vaticano o la modernización de Italia. El colonialismo italiano con la pacificación de Libia o la brutal invasión y conquista de Etiopía también están presentes, lo mismo que su participación en la Guerra Civil Española.

Las relaciones con la Alemania de Hitler y su colaboración en la persecución de judíos, la entrada en la Segunda Guerra Mundial y su fase final, convertido el gobierno de Mussolini en un gobierno títere tras la ocupación alemana. Se ayuda en esta parte sobretodo de los diarios del conde Ciano, quien sería víctima de Mussolini, al acceder éste a las presiones alemanas para eliminarle. El propio Mussolini encontraría la muerte a manos de los partisanos en los últimos días de la contienda en Europa. 

El documental se centra, sobretodo en su segunda parte, en la figura de Benito Mussolini (1883-1945), principal líder del movimiento fascista en Italia. Hijo de una maestra de escuela y de un herrero, muestra sus inicios políticos en el socialismo, entrando a formar parte del Partido Socialista Italiano en 1900. Posteriormente sin renunciar al carácter revolucionario, abandonó la lucha de clases y abrazó el nacionalismo, fundando en 1921 el Partido Nacional Fascista. Un partido de masas que supo canalizar el desencanto de los veteranos de la Gran Guerra y presentarse como una fuerza de choque efectiva contra la gran amenaza temida desde los sectores conservadores del estado liberal, la Revolución Obrera, una posibilidad más real desde su triunfo en Rusia en el año 1917. Tras la Marcha sobre Roma en 1922, Mussolini accedió al poder en un golpe de estado revestido de legalidad, y a partir de 1928, el Partido Nacional Fascista, con la prohibición del resto de fuerzas políticas, se convertiría en partido único.  

Su liderazgo y anticomunismo no sólo cautivó a los italianos, sino también a importantes personalidades y políticos de otras naciones, y junto con su movimiento, el primero en acceder al poder, sirvió de inspiración para el surgimiento de otros movimientos fascistas en la Europa del Período de Entreguerras, incluido el nazismo alemán de Adolf Hitler

*Autor: José Luis Urraca Casal, Licenciado en Historia, para www.HistoriayCine.com

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El Fascismo en Color (2012) en inglés:

10 comentarios:

  1. Soy italiana y vivo en España. He mirado el día 15 por la noche, en la 1a de la Televisión Española, el documental “El fascismo en color”, que después, he descubierto, es una producción documental estadounidense sobre el surgimiento, auge y caída del fascismo italiano. Me han sorprendido errores bastantes relevantes en la reconstrucción histórica, sobre todo en relación a la primera parte.
    Sigue una pequeña lista de los errores y de algunas elecciones llamativas, en sentido negativo, del documental:
    1. Se dice que Mussolini se hizo fascista después del primero conflicto mundial y que hasta aquel tiempo era socialista. De verdad, Mussolini fue efectivamente socialista, pero el Partido Socialista Italiano lo expulsó en 1914, antes de la guerra mundial, porque se había comprometido con los nacionalistas más radicales, que querían la intervención de Italia en la guerra.
    2. Se dice que la amante de Mussolini era judía: de verdad una mujer judía, Margherita Sarfatti, se enamoró de él, cuando era socialista, y siguió en su itinerario político. Pero la amante con la A mayúscula y universalmente conocida de Mussolini (desde 1932 hasta 1945: murió con él, fucilada por combatientes de la lucha de liberación) fue Claretta Petacci, que no era seguramente judía. A esta mujer el documental tampoco alude.
    3. Se pone un paralelismo muy atrevido entre Lenin y Mussolini: se puede tratar de una cuestión de interpretación, pero, me parece, bastante impropia. Ayudaron e financiaron el fascismo los terratenientes y los industriales, desde su nacimiento, y el fascismo tuvo siempre, desde su nacimiento, una postura ferozmente nacionalista, claramente de derecha.
    4. Se dice que el fascismo dio una plena paridad a los judíos. No es absolutamente así: los judíos estaban en situación de plena paridad, eran en gran mayoría laicos y perfectamente integrados en la sociedad italiana (como pasaba a casi todos los judíos de Europa Occidental y incluso a parte de los de Europa Oriental). En los distintos estados regionales italianos (Italia se unificó en 1861), con exclusión de Roma, que antes del 1870 era parte del Estado del Vaticano, habían alcanzado la plena paridad desde el siglo XIX. El Estado Vaticano fue el último territorio italiano que mantuvo la discriminación de los judíos, reclusos en guetos hasta la anexión de Roma al Estado Italiano.
    5. Se nombra muchas veces al banquero judío Ettore Ovazza, fascista desde el inicio, que en 1943 cayó con su familia en manos de los nazis y los fascistas, que los asesinaron a todos. Se representa a este hombre como gordito, sonriente, ambiguo, segundo los estereotipos que bien conocemos. Una parte de los judíos dieron su adhesión al fascismo hasta las leyes raciales del 1938, pero la mayoría fue antifascista. En particular, muchos intelectuales de Turín – recuerdo, entre los otros, Primo Levi, Vittorio Foa, Natalia Ginzburg...- eran totalmente laicos, defensores de la democracia, antifascistas, grandes intelectuales italianos, etc.. No se entiende porque en el documental se habla mil veces de Ovazza, personaje no de primero plano, y no de Primo Levi o de Vittorio Foa. De 50.000 judíos que estaban en Italia, pobres y ricos (propio en estos días se recuerda la deportación de los judiós de Roma, gente absolutamente igual a los demás italianos) el documental representa solo a Ovaza como ejemplo de judío italiano.
    Me parece que la orientación de este documental sea anti-judía, de manera un poco grosera: como si Mussolini fuese en parte una “creatura” de los judíos, forzado a cambiar su orientación después de la alianza con Hitler. No es así.

    Maria Laura Bufani

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    1. PRIMERA RESPUESTA A TU COMENTARIO:
      1. Totalmente de acuerdo con este punto. Mussolini fue expulsado del PSI porque evolucionó a posturas de socialismo nacional y a su revisión de muchos aspectos de la doctrina marxista, muy influenciado por el sindicalismo revolucionario y de corte nacionalista de Georges Sorel.
      2. Efectivamente. La gran amante de Mussolini fue Claretta Petacci. Sarfatti fue una amante más, sin importancia.
      3. Existen paralelismos entre Lenin y Mussolini en cierto modo, aunque con matices. Lenin siempre sintió aprecio por Mussolini. Es conocido como montó en cólera con los marxistas italianos al considerar que el único capaz de hacer una revolución en Italia era Mussolini. ¿Financiaron el fascismo algunos industriales? Sí. El fascismo admite la propiedad privada siempre y cuando sirva esta a los intereses generales de la nación. El comunismo no admite la empresa privada y la estatiza sin más. El fascismo, dentro de lo malo, era para los industriales un mal menor asimilable, pero no un buen negocio tampoco, pues el Estado fascista llevó a cabo un economía dirigista e intervencionista. Aún así, no hay que olvidar que el comunismo fue financiado también por las élites económicas. Sin ir más lejos, Lenin obtuvo la financiación a través del kaiser Guillermo II y la banca alemana para derrotar al Imperio Ruso y posteriormente los negocios petrolíferos entre Stalin y los Rothschild. La política tiene muchas veces extraños compañeros de cama y el pragmatismo suple en ocasiones al idealismo.

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    2. SEGUNDA RESPUESTA A TU COMENTARIO:
      4. Integrados estaban, pero no es menos cierto que quienes detentaban el poder económico, bancario, financiero y de medios de comunicación en Europa central eran judíos. Negarlo es sencillamente no decir la verdad. En Alemania o Austria, naciones arrasadas tras la Primera Guerra Mundial, hicieron un "gran negocio" de la derrota.
      5. El tema judío en Italia es muy peculiar. La novena parte de los militantes del Partido Fascista eran de etnia judía. El fascismo no le dio importancia al racismo biológico propio de los nazis -hasta el propio Mussolini llegó a criticarlo por materialista-. Los judíos fascistas eran tan patriotas como cualquier cristiano simpatizante del fascismo. Hubo una pequeña desconfianza quizás hacia aquellos que podían mantener la fe mosaica -cifra ridícula, ya que como bien dices eran laicos en su enorme mayoría-, pero todo cambió más tarde. El error de echar a Mussolini en brazos de Hitler fueron las sanciones de la Sociedad de Naciones a Italia por la invasión de Abisinia. Mussolini siempre desconfió de Hitler. Es conocido como el duce se negó a enviar a Hitler una foto suya firmada al nuevo canciller alemán -"los alemanes destruirán nuestra idea", dijo-, como en la primera visita del führer a Italia se le relegó a un segundo plano y el propio Mussolini dijo "no me gusta, parece un bufón". Añadir que cuando Hitler en 1934 intentó por vez primera anexionarse Austria -que costó la vida al canciller austriaco Dollfuss, aliado de Italia- Mussolini fue el único dirigente europeo que mandó tropas a la frontera austriaca advirtiendo que si los alemanes ponían un pie en Austria tendrían que enfrentarse a la maquinaria italiana. El establecimiento de la leyes raciales en 1938 obedecieron a dos causas a mi entender: la estrecha colaboración italo-germana tras las sanciones de Abisinia, por un lado, y también por la infiltración de la ideología nazi en Italia -mediante libros, textos, propaganda, etc.- cuando Alemania estaba en su momento dorado. Aún así, las leyes raciales italianas no tienen nada que ver ni por asomo con las leyes de Nuremberg alemanas. Las primeras ofrecen excepciones considerables a muchos judíos -quedaban fuera de su aplicación los veteranos de la Gran Guerra, los fascistas de primera hora, los que profesaran el catolicismo o los que tuvieran algún mérito nacional reconocido en cualquier disciplina-, en cuanto que las nazis se aplicaron de forma absoluta a todos los judíos sin excepción que habitaban en territorio alemán. Sin ir más lejos el propio Sigmund Freud, judío, dedicó un libro a Mussolini con las siguientes palabras: "al héroe de la cultura". Y llegó la Segunda Guerra Mundial... Mussolini quedó desacreditado por sus derrotas, pasó a ser un pelele de Hitler y durante la República de Saló fue una mera figura decorativa. Nunca quiso entrar en guerra, pero se vio obligado por las presiones nazis, llegando a producirse antes de la entrada italiana en conflicto situaciones curiosísimas como el aviso de Italia a los belgas de cuando y como los alemanes entrarían en el país, la famosa correspondencia secreta entre Churchill y Mussolini, así como la tentación de formar una "alianza mediterránea" -a propuesta del ministro español Serrano Súñer- entre Italia, España y la Francia de Vichy para "moderar" el expansionismo nazi y crear un bloque para una vez que se produjera la hipotética victoria alemana Hitler no los engullera.

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  2. Algunas consideraciones, con retraso, en tres intervenciones. Pido disculpa si hay errores en este escrito y en los que siguen. No me funciona la impresora y no puedo controlar bien.
    1. Sobre el contacto entre el “socialismo”, en sus diferentes facetas, incluso bolcheviques, con Mussolini: seguramente en el primero programa del fascismo, el de San Sepolcro (1919) http://it.wikipedia.org/wiki/Sansepolcrismo y http://it.wikipedia.org/wiki/Sansepolcrismo hay algunos puntos de la tradición socialista, pero, si se leen las declaraciones que Mussolini hizo en esta misma ocasión, se encuentran en un marco general nacionalista, colonialista, imperialista, y también anti-socialista muy contundente. Cito algunos pasaje de uno de los tres discursos de Mussolini: "...Tenemos cuarenta millones de habitantes en un área de 287 mil kilómetros cuadrados separados por los Apeninos que reducen aún más la disponibilidad de nuestra área de trabajo: vamos a hacernos, dentro de diez o veinte años, sesenta millones y disponemos solo de medio millones de kilómetros cuadrados de territorio colonial, en su mayoría de arena, al que sin duda nunca vamos a dirigir la mayor parte de nuestra población. … El imperialismo es el fundamento de la vida para todas las personas que tienden a expandirse económicamente y espiritualmente. Lo que distingue al imperialismo son los medios. Esto significa que podemos escoger y elegir medios de colonización que coincidirán con la penetración bárbara, como la adoptada por los alemanes ... Queremos nuestro lugar en el mundo, porque tenemos el derecho a él, etc.”.El fascismo conquistará Etiopia con una guerra despiadada y actuará una represión en Libia tremenda: con métodos que no se vieron en otros colonialismos modernos, aunque sangrientos todos. Se puede criticar el socialismo italiano, pero no tuvo nunca posturas similares hacia la conquista colonial. Es evidente que Mussolini en 1919 quería aprovechar del descontento social, de la ocupación de las fábricas y de las tierras: fue hasta a tener discursos surrealistas a los obreros que habían ocupado la fabrica Dalmine (¡la conozco bien, está en el pueblo en provincia de Bergamo que lleva el mismo nombre de la industria y donde yo enseñé por algunos años cuando era joven!). Pero, mientras tanto, la lucha sangrientas contra los socialistas había empezado: las bandas fascistas atacaron y quemaron la sede del periódico “Avanti” (¡que ahora está deshonrado por los que lo han gestionado desde los años ochenta!); y, después del desastre electoral del mismo año, 1919, el fascismo reveló plenamente su vocación anti-socialista y su alianza con la burguesía mediana (distinta de la de hoy) y alta y con los terratenientes.
    Todo esto para decir que en un país como Italia, que tiene una tradición cultural y política en que, por razones antiguas (sería necesario, para hablar de esto, retrasar el discurso al menos hasta la diagnosis que hacía Maquiavelo), es muy presente el “trasformismo” (lo digo en italiano), no se puede definir “socialista” lo que era el fruto de un pragmatismo objetivamente oportunista y capaz de disfrazarse de muchas maneras.
    Seguramente hubo opiniones que personalmente no conozco sobre el régimen fascista: pero, pienso, era normal en un tiempo en que la información era mucho menor que hoy y no creo que se trata de posturas que, aisladas, puedan indicar una verdadera tendencia. Personalmente pienso que Lenin, y más Stalin, hicieron cosas que para nuestra ética no son admisibles. Y conozco el pacto entre Molotov-Ribbentrop, pero de esto no se puede deducir que nazismo y socialismo soviético eran lo mismo o cercanos.
    Maria Laura Bufano . Blog: http://cavallinidandalusia.blogspot.com.es/

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  3. 2. Sobre los judíos. Repito que no se entiende por qué el documental habla de Ovazza, como fuese un ejemplo paradigmático de judío italiano. Sobre este tema necesitaría un discurso mucho más largo, que empiece al menos de la guerra de Vespasiano y Tito y de la cultura clásica latina: no para avanzar derechos o razones para los judíos en base a persecuciones antiguas, sino para preguntarse cómo nació una persecución así larga, que contiene todas las matices de los racismos. Yo, que nací en una familia de orientación fascista y en parte antisemita, empecé preguntándome: por qué los judíos han suscitado en el tiempo tanta aversión? No encontré respuestas. Me pregunté luego: por qué, por cuál enfermedad, nosotros no-judíos hemos tenido esta larga enemistad hacia los judíos? Y encontré respuestas que no pueden entrar en esta intervención.
    Vamos a la integración de los judíos italianos: estaban tan integrados que muchos de ellos se enfrentaron con el régimen fascista sobre la defensa de la democracia italiana, más que sobre las leyes raciales. Seguro que había fascistas judíos, porque se sentían italianos, antes que judíos. La recuperación de una identidad judía hubo lugar después de la guerra, después que se supo lo que había pasado en Auschwitz etc..
    Sobre el presunto poder económico de los judíos... En Italia pasó esto, lo digo de forma demasiado sintética: en la baja Edad Media los judíos, cuando los italianos empezaron otra vez los comercios, tuvieron que “cargarse” del papel de presta-dineros: el mismo Dante, en la Divina Commedia, pone en el infierno, como pecadores contra la naturaleza, los que prestan dinero con interés: porque hacen que una cosa construida por el hombre engendre “hijos” (otros dineros) a través de una entidad que es de Dios (el tiempo). Pero en el siglo XV los cristianos católicos superaron este “prejuicio” y pusieron en todos los lugares, por medio de frailes, “Monti dei pegni”, sus bancos del tiempos, y los Medici, banqueros seguramente no judíos se adueñaron del poder en Florencia etc.. Se tiene que añadir que a los judíos, la sola minoría que el cristianismo aceptó en los territorios donde dominaba, antes de su emancipación no se concedió nunca la posesiones de tierra: una larguísima tradición sobre todo latina (Catón el Censor, y, después un de unos 1600 años después, Leon Battista Alberti, por ejemplo) consideraba la tierra como algo noble, mucho más que el comercio etc.. Son estas y otras similares ideas y prejuicios de larguísimo periodo que, en mi opinión, cuentan igualmente y a menudo más que los intereses económicos, que no explican todo.
    De todos modos, seguramente había judíos ricos en Italia, después de la emancipación, pero sobre todo personas de origen judía que se habían adelantado en las profesiones liberales: forzados por siglos a la clausura en lo guetos (en Venecia el primero gueto, 1516, treinta años antes de la Contrarreforma católica: ¡interesante la visita a este gueto, para darse cuenta de cuánto era rica, esta gente!) al estudio abstracto, cuando salieron de su clausura tenían un costumbre de estudio mucho más fuerte que los cristianos.
    Los judíos que fueron deportados de Roma, por los nazis y también por los fascistas, eran de condición medio-baja, en general.
    Cuanto a Alemania, no tengo datos sobre la composición social; pero me parece que no lo llevan tampoco los que hablan de banqueros judíos etc.. Seguramente había y hay banqueros de origen judía. Pero también banqueros de origen cristiana. Pero a nadie pasa por la cabeza de matar a los cristianos que son banqueros. Lo que es cierto, sin embargo, es que Lutero, cuando se dio cuenta de que los judíos no estaban de su parte contra la iglesia de Roma, lanzó una campaña contra de ellos (en italiano, Degli Ebrei e delle loro menzogne, que Lutero publicó en 1543 y que, después de siglos, utilizó Adolf Hitler: http://lanuovavia.org/confutazioni-lutero-ebrei.html), una postura mucho más extrema que la oficial de los papas
    Maria Laura Bufano . Blog: http://cavallinidandalusia.blogspot.com.es/

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  4. 2. Sobre los judíos. Repito que no se entiende por qué el documental habla de Ovazza, como fuese un ejemplo paradigmático de judío italiano. Sobre este tema necesitaría un discurso mucho más largo, que empiece al menos de la guerra de Vespasiano y Tito y de la cultura clásica latina: no para avanzar derechos o razones para los judíos en base a persecuciones antiguas, sino para preguntarse cómo nació una persecución así larga, que contiene todas las matices de los racismos. Yo, que nací en una familia de orientación fascista y en parte antisemita, empecé preguntándome: por qué los judíos han suscitado en el tiempo tanta aversión? No encontré respuestas. Me pregunté luego: por qué, por cuál enfermedad, nosotros no-judíos hemos tenido esta larga enemistad hacia los judíos? Y encontré respuestas que no pueden entrar en esta intervención.
    Vamos a la integración de los judíos italianos: estaban tan integrados que muchos de ellos se enfrentaron con el régimen fascista sobre la defensa de la democracia italiana, más que sobre las leyes raciales. Seguro que había fascistas judíos, porque se sentían italianos, antes que judíos. La recuperación de una identidad judía hubo lugar después de la guerra, después que se supo lo que había pasado en Auschwitz etc..
    Sobre el presunto poder económico de los judíos... En Italia pasó esto, lo digo de forma demasiado sintética: en la baja Edad Media los judíos, cuando los italianos empezaron otra vez los comercios, tuvieron que “cargarse” del papel de presta-dineros: el mismo Dante, en la Divina Commedia, pone en el infierno, como pecadores contra la naturaleza, los que prestan dinero con interés: porque hacen que una cosa construida por el hombre engendre “hijos” (otros dineros) a través de una entidad que es de Dios (el tiempo). Pero en el siglo XV los cristianos católicos superaron este “prejuicio” y pusieron en todos los lugares, por medio de frailes, “Monti dei pegni”, sus bancos del tiempos, y los Medici, banqueros seguramente no judíos se adueñaron del poder en Florencia etc.. Se tiene que añadir que a los judíos, la sola minoría que el cristianismo aceptó en los territorios donde dominaba, antes de su emancipación no se concedió nunca la posesiones de tierra: una larguísima tradición sobre todo latina (Catón el Censor, y, después un de unos 1600 años después, Leon Battista Alberti, por ejemplo) consideraba la tierra como algo noble, mucho más que el comercio etc.. Son estas y otras similares ideas y prejuicios de larguísimo periodo que, en mi opinión, cuentan igualmente y a menudo más que los intereses económicos, que no explican todo.
    De todos modos, seguramente había judíos ricos en Italia, después de la emancipación, pero sobre todo personas de origen judía que se habían adelantado en las profesiones liberales: forzados por siglos a la clausura en lo guetos (en Venecia el primero gueto, 1516, treinta años antes de la Contrarreforma católica: ¡interesante la visita a este gueto, para darse cuenta de cuánto era rica, esta gente!) al estudio abstracto, cuando salieron de su clausura tenían un costumbre de estudio mucho más fuerte que los cristianos.
    Los judíos que fueron deportados de Roma, por los nazis y también por los fascistas, eran de condición medio-baja, en general.
    Cuanto a Alemania, no tengo datos sobre la composición social; pero me parece que no lo llevan tampoco los que hablan de banqueros judíos etc.. Seguramente había y hay banqueros de origen judía. Pero también banqueros de origen cristiana. Pero a nadie pasa por la cabeza de matar a los cristianos que son banqueros. Lo que es cierto, sin embargo, es que Lutero, cuando se dio cuenta de que los judíos no estaban de su parte contra la iglesia de Roma, lanzó una campaña contra de ellos (en italiano, Degli Ebrei e delle loro menzogne, que Lutero publicó en 1543 y que, después de siglos, utilizó Adolf Hitler: http://lanuovavia.org/confutazioni-lutero-ebrei.html), una postura mucho más extrema que la oficial de los papas
    Maria Laura Bufano . Blog: http://cavallinidandalusia.blogspot.com.es/

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  5. 3. PIDO DISCULPAS: HA REPETIDO DOS VECES EL MISMO DISCURSO. Sobre Mussolini racista e Hitler. Mussolini solo en parte fue seguidor de Hitler, en materia de racismo. Si esto puede valer sobre los judíos, que, como he dicho, al menos los de las profesiones liberales o oficiales de las fuerzas armadas etc. estaban muy integrados en la sociedad italiana (¡mi padre hizo la Academia militar en los años veinte y he encontrado su programa de estudios en que estaba mencionado un profesor Levi!), pero el fascismo fue el primero régimen que hizo leyes orgánicas de apartheid fundadas en la raza en el sentido biológico: las hizo en relación a las personas de las colonias italianas. La leyes contra los judíos llegaron un poco después. La persecución de los judíos y su deportación ( fascistas, liberales, católicos, ateos, pobres, ricos...) quitó de medio una cuarta parte de la población italiana de origen judía (y buena parte de la gitana), con la activa participación, a cualquier nivel, de los fascistas; pero, se tiene que reconocer y subrayar, habrían sido mucho más sin la protección que les dieron muchos italianos de cualquier religión.

    Maria Laura Bufano . Blog: http://cavallinidandalusia.blogspot.com.es/

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  6. Usted es un ignorante que no sabe nada de los judíos italianos. Documéntese mejor y deje de perpetrar verdades a medias.

    Riccardo Sinigaglia

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    1. Y tú un perfecto zoquete.

      Bud Spencer

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    2. Personalmente pienso que el Anónimo que me contestó hace tiempo - Roberto Sinigaglia - no merecía una respuesta. Pienso que hoy más que nunca es importante, cuando posible, no ofender, no injuriar, sino argumentar, incluso de manera contundente. Pero argumentar de manera posiblemente analítica.

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